6.06. El "continuo" Aplicación opuesta de Manning

Durante el despertar adventista del siglo XIX, otro cardenal católico, Henry Edward Manning, cuando se le hizo la pregunta: "¿Qué es la supresión del continuo sacrificio de Daniel 8: 11-14?", contestó que es la supresión del "sacrificio de la santa eucaristía,... el sacrificio de Jesús mismo en el Calvario, renovado perpetuamente y continuado para siempre en el sacrificio [católico] en el altar".

Después acusaba al protestantismo de haber suprimido el sacrificio de la misa en el Occidente, y afirmaba que los que hacían eso eran precursores del futuro anticristo judaico, el cual -poco antes del fin del mundo- haría que "cesara" por completo el sacrificio diario de la misa durante un corto tiempo.

Increpaba a los diversos países protestantes por la "supresión" del "continuo sacrificio", es decir el "rechazo de la misa", y tildaba esa supresión como la "marca y característica de la Reforma protestante" (The Temporal Power of the Vicar of Jesús Christ [El poder temporal del Vicario de Jesucristo], pp. 158-161).

De modo que, aunque los puntos de vista fueran opuestos, la cuestión del "continuo" siempre giraba en torno del sacrificio de Cristo y el sacerdocio, y del culto debido o verdadero de Dios.

Entre los expositores norteamericanos del siglo XIX anteriores a los milleritas, o que no participaron de ese movimiento, no había ninguna diferencia especial respecto a la interpretación histórica protestante.

Robert Reid, ministro presbiteriano reformado, en 1828 continuaba acusando a la apostasía papal de haber "contaminado horriblemente" el "santuario de Dios", y afirmaba que el anticristo así había suprimido el "continuo" (The Seven Last Plagues [Las sietes postreras plagas], pp. 4-9, 67-72).