6.03. El "continuo" - El equivalente en la Contrarreforma

Después del Concilio de Trento, en la Contrarreforma, tanto el cardenal Belarmino (1542-1621) como Blas Viegas (1554-1599), jesuita portugués, daban la interpretación antagónica de que, por el contrario, la abolición o eliminación del "continuo" era la anulación de la misa por los protestantes.

El cardenal Belarmino añadía que un anticristo judaico, todavía futuro, aboliría el continuo sacrificio de la misa.

De esta manera, los representantes de la Reforma y de la Contrarreforma, en mutuas acusaciones y contraacusaciones, relacionaban por igual el "continuo" con el sacrificio falso y el verdadero, con el sacerdocio de Cristo y el culto verdadero de Dios.

El argumento de los unos era la antítesis del sostenido por los otros; pero ambos identificaban el "continuo" como el culto de Dios.